Alfredo Soria/ACG – Morelia, Michoacán
Niñas, niños y adolescentes de Michoacán hicieron un llamado a autoridades, escuelas, familias y sociedad para garantizar una vida libre de violencia, educación digna y protección real, en el marco del Día de la Niñez.
La iniciativa estudiantil fue respaldada por 62 firmas de menores de entre 6 y 17 años, pertenecientes a 19 escuelas de Morelia y Uruapan, quienes expresaron preocupación por el acoso escolar, la inseguridad dentro y fuera de los planteles, la desaparición de menores, el reclutamiento delictivo, la falta de oportunidades educativas y la normalización de la violencia.
En el posicionamiento, las y los estudiantes señalaron que en México siete de cada diez alumnos han sufrido acoso escolar en algún momento, por lo que exigieron que todas las escuelas cuenten con protocolos reales contra el acoso, violentómetros visibles y espacios seguros para denunciar sin castigos ni represalias.
“Hay escuelas que no toman cartas en el asunto, y eso es una violación a nuestros derechos humanos: a la educación, a la integridad, a vivir sin miedo”, señalaron.
También pidieron mayor seguridad en escuelas y comunidades, así como educación y acompañamiento suficiente para evitar que niñas, niños y adolescentes sean atraídos por la delincuencia. En el documento advirtieron que la narcocultura está “muy normalizada e idealizada” y plantearon la necesidad de informar a la sociedad y fortalecer el cuidado colectivo.
El pronunciamiento también incluyó demandas en materia educativa. Las y los menores pidieron más espacios escolares, campañas de donación de materiales para escuelas con carencias y que la lectura sea obligatoria al menos un día a la semana, al considerar que los libros pueden ayudarles a conocer y defender sus derechos.
Durante el encuentro con medios, algunas de las y los participantes expresaron sentirse con miedo, tristeza e impotencia ante los hechos de violencia ocurridos en Michoacán; sin embargo, insistieron en que informar y hablar de estos temas es el primer paso para cambiar la situación.
“No podemos normalizar la violencia contra los niños, niñas y adolescentes. Exigimos medidas reales, no palabras”, señalaron. “Ya basta de callarnos”.