Morelia, Mich. | Agencia ACG.- A un siglo de la resistencia cristera, la Universidad Vasco de Quiroga abrió una discusión sobre uno de los episodios más tensos entre la Iglesia católica y el Estado mexicano: la confrontación que derivó en cierre de templos, suspensión del culto público, persecución religiosa y, finalmente, un levantamiento armado entre 1926 y 1929.
Víctor Armando Millán Cisneros, jefe del Departamento de Formación Humana de la UVAQ, explicó que el encuentro no buscó reducir la Cristiada a una evocación religiosa, sino revisar el proceso desde distintas miradas: histórica, política y eclesial, para entender cómo se llegó a ese punto de ruptura.
“Tuvimos a bien congregar a la comunidad educativa y a la comunidad en general a conmemorar los 100 años de lo que fue la resistencia cristera”, señaló. La intención, añadió, fue ordenar el tema de manera cronológica para observar “todas las partes afectadas” por el conflicto.
El congreso, realizado en el Auditorio César Nava bajo el título “100 años de la Resistencia Cristera”, incluyó ponencias sobre los antecedentes de la persecución religiosa, la resistencia pacífica, la postura de los obispos, la lucha armada, los arreglos y las consecuencias del conflicto.
Para Millán Cisneros, el sentido de volver sobre este episodio está en el testimonio de quienes sostuvieron sus convicciones en un contexto de violencia y presión política. “Yo enfatizaría, en un primer momento, el testimonio de las personas que dieron su vida, que pagaron con su vida la congruencia a sus convicciones religiosas, culturales y personales”, expresó.
Durante la jornada también se abordó la complejidad del papel de los obispos. En una de las ponencias se explicó que la jerarquía católica no actuó como un bloque uniforme: hubo posturas moderadas, dudas sobre la suspensión del culto público y diferencias frente al levantamiento armado. La Santa Sede condenó las restricciones contra la Iglesia, pero cuidó no respaldar abiertamente la vía armada.
Esa lectura permitió colocar el tema fuera de una visión simplista y mostrar la Cristiada como un proceso atravesado por decisiones políticas, resistencia civil, tensiones religiosas y violencia. Uno de los puntos centrales fue la llamada Ley Calles, que endureció la aplicación de disposiciones constitucionales contra el clero y detonó una confrontación que marcó a varias regiones del país, entre ellas Michoacán.
El entrevistado sostuvo que recordar estos hechos también busca generar conciencia histórica entre los jóvenes. Desde su perspectiva, no se trata sólo de mirar el pasado, sino de preguntarse qué significa defender convicciones en un presente marcado por la violencia y por daños a la dignidad de las personas.
“Queda claro que este congreso busca enaltecer los valores de la fe cristiana en el siglo XXI”, afirmó.
Millán Cisneros también hizo referencia a Anacleto González Flores, figura del movimiento católico laical, a quien describió como un personaje firme en sus ideas, pero no como promotor directo de la lucha armada. “No convocaba a las armas, sino a la inteligencia y a la palabra”, señaló.
El congreso fue transmitido en vivo a través de las redes de la UVAQ y, de acuerdo con Millán Cisneros, el material quedará disponible en esos mismos espacios para quienes busquen revisar con mayor profundidad las ponencias y el contexto histórico abordado durante la jornada.
