Morelia, Michoacán

El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla aseguró que habrá justicia y reparación del daño en el caso Arantepacua, al considerar que las órdenes de aprehensión contra su antecesor, Silvano Aureoles Conejo, y 15 exfuncionarios estatales representan un avance significativo para evitar la impunidad en los hechos donde cuatro comuneros fueron asesinados.

En conferencia de prensa, el mandatario estatal calificó como un “paso muy grande” la determinación del Poder Judicial de otorgar dichas órdenes, que ahora deberán ser cumplimentadas por la Fiscalía General del Estado (FGE), las cuales también alcanzan a un exsecretario de Seguridad Pública y a otros servidores públicos que formaban parte de la estructura de mando durante la administración anterior.

Precisó que no existe una orden de aprehensión en contra de Adrián López Solís, quien en ese entonces se desempeñaba como secretario de Gobierno, ya que las acciones legales se concentran por ahora en los mandos directos, entre ellos Juan Bernardo Corona, así como subsecretarios, directores y elementos de la antigua Policía Michoacán.

Ramírez Bedolla adelantó que este día sostendrá una reunión con comuneros de Arantepacua para revisar avances en obras de infraestructura y dar seguimiento a las recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en materia de reparación del daño.

Además, recordó que su administración ya emitió una disculpa pública por estos hechos.

Finalmente, enfatizó que su gobierno mantendrá el compromiso de que se haga justicia, al señalar que hasta hace algunos días existía el riesgo de que el caso quedara en la impunidad, por lo que reiteró que, además de las acciones legales, se continuará con las medidas necesarias para garantizar la reparación integral a las víctimas.