Un bebé mono araña de 7 meses fue rescatado en Pajacuarán en condiciones extremas de desnutrición, sin dientes y con posible mutilación. El Zoológico de Morelia alista denuncia.

En lo que ha sido calificado como uno de los casos de crueldad animal más graves y dolorosos registrados en Michoacán, médicos veterinarios del Parque Zoológico de Morelia, luchan para salvar la vida de un bebé mono araña de aproximadamente siete meses de edad. El ejemplar fue rescatado durante un operativo en la ranchería El Paracho, municipio de Pajacuarán, tras habérsele encontrado en condiciones “inhumanas de encierro, maltrato físico y tortura”.

En entrevista colectiva, el director del recinto faunístico, Julio César Medina Ávila, visibilizó la indignación del personal médico al detallar que el primate ingresó en una condición corporal crítica: con la piel literalmente pegada a los huesos, sin masa muscular, deshidratado y con un severo trauma psicológico que lo lleva a "hacerse bolita" y mostrar miedo ante el contacto humano.

“Es el caso de barbarie que más me ha impactado a mí por la saña con la que actuaron contra el animalito. Viene lastimado psicológicamente, de todo a todo; física y mentalmente es el animal más dañado que ha llegado aquí”, aseveró con molestia el funcionario.

Un cuadro de saña e inanición

El reporte médico revela los daños que el pequeño mono sufrió dentro de una jaula periquera sobre sus propios excrementos y alimentándose de fruta podrida con semanas de descomposición. Esto le provocó caries en la totalidad de sus piezas dentales y la pérdida de varias de ellas, además de niveles de glucosa descompensados. El agua que consumía estaba enlamada, al grado de que, al llegar al zoológico, el animal le temía al agua limpia y tuvo que ser hidratado de manera mecánica con una jeringa.

Además, el equipo veterinario evalúa una posible mutilación intencional. “Estamos valorando si la mutilación viene de algún órgano sexual. Trae tan baja condición corporal que no hemos podido corroborarlo bien por palpación; necesitamos primero rehabilitarlo, hidratarlo y que suba un poco de peso para hacer otros estudios”, explicó Medina Ávila, añadiendo que la falta de tejido muscular hizo imposible encontrarle una vena permeable para extraerle sangre, teniendo que tomar muestras a gotitas con agujas pediátricas.

Las próximas 48 horas son decisivas para su supervivencia, pues debido a la inanición prolongada que sufrió, incluso la ingesta de agua o alimentos representa un riesgo para su organismo.

El operativo: Armas, municiones y un detenido

El rescate del mono —especie en peligro de extinción protegida por la NOM-059-SEMARNAT-2010— fue posible tras una orden de cateo ejecutada por la Fiscalía General del Estado (FGE), en coordinación con la Subsecretaría de Investigación Especializada (SIE) de la Guardia Civil y la Guardia Nacional.

En el lugar, derivado de una investigación por maltrato animal, las fuerzas de seguridad no solo aseguraron al primate, sino que localizaron un arsenal compuesto por cuatro escopetas, un arma corta, un cargador abastecido, más de 270 cartuchos útiles de diversos calibres, equipo de comunicación y un pasaporte. En la diligencia fue detenido Álvaro "N", quien fue puesto a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica.

Zoológico denunciará penalmente

A pesar de que tanto la FGE como la Fiscalía General de la República (FGR) abrieron carpetas de investigación de oficio por delitos contra la biodiversidad y maltrato animal, la directiva del Zoológico de Morelia anunció que no se quedará con las manos cruzadas e interpondrá su propia denuncia penal.

“Vamos a mandar el reporte a la Fiscalía y a la PROFEPA, pero nosotros desde el Zoológico de Morelia también vamos a denunciar formalmente el maltrato hacia este ejemplar. Hay que arrebatarle a estas canallas, a esta gente sin escrúpulos, a los animales que sufren en sus manos”, sentenció el director.

Este decomiso forma parte de una racha de intervenciones en la entidad que tan solo esta semana sumó el aseguramiento de decenas de aves de ornato y psitácidos traficados e incinerados en condiciones de hacinamiento y con las alas amarradas, superando la cifra de más de 300 animales silvestres rescatados y atendidos en el parque en lo que va del año.